miércoles, 23 de noviembre de 2011

La catástrofe en Japón.

La catástrofe ocurrida en Japón y la crisis nuclear desatada a causa del terremoto y posterior maremoto están minando el optimismo sobre la recuperación internacional en los mercados financieros, al mismo tiempo que han hundido el valor en Bolsa de las compañías con intereses en las centrales atómicas y han motivado un serio correctivo por segundo día consecutivo contra el sector de los reaseguros. Además, aunque los parqués de referencia del Viejo Continente no han reproducido los desplomes registrados en las plazas asiáticas de madrugada, donde el índice Nikkei de Tokio se ha dejado un 6,18%, su mayor retroceso desde diciembre de 2008, sí han cerrado a la baja con la excepción de las Bolsas de los llamados periféricos del euro como España y Portugal, aliviados por el acuerdo en la UE para flexibilizar el fondo de rescate.

El aire.

Se denomina aire a la mezcla de gases que constituye la atmósfera terrestre, que permanecen alrededor de la Tierra por la acción de la fuerza de gravedad. El aire es esencial para la vida en el planeta, es particularmente delicado, fino y etéreo, transparente en las distancias cortas y medias si está limpio, y está compuesto, en proporciones ligeramente variables por sustancias tales como el nitrógeno (78%), oxígeno (21%), vapor de agua (variable entre 0-7%), ozono, dióxido de carbono, hidrógeno y algunos gases nobles como el criptón o el argón, es decir, 1% de otras sustancias.

El agua.

El agua  es una sustancia cuya molécula está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (H2O). Es esencial para la supervivencia de todas las formas conocidas de vida. El término agua, generalmente, se refiere a la sustancia en su estado líquido, pero la misma puede hallarse en su forma sólida llamada hielo, y en forma gaseosa denominada vapor. El agua cubre el 71% de la superficie de la corteza terrestre. Se localiza principalmente en los océanos donde se concentra el 96,5% del agua total, los glaciares y casquetes polares poseen el 1,74%, los depósitos subterráneos , los permafrost y los glaciares continentales suponen el 1,72% y el restante 0,04% se reparte en orden decreciente entre lagos, humedad del suelo, atmósfera, embalses, ríos y seres vivos. El agua es un elemento común del sistema solar, hecho confirmado en descubrimientos recientes. Puede ser encontrada, principalmente, en forma de hielo; de hecho, es el material base de los cometas y el vapor que compone sus colas.

La contamonaciòn

La contaminación es la alteración nociva del estado natural de un medio como consecuencia de la introducción de un agente totalmente ajeno a ese medio (contaminante), causando inestabilidad, desorden, daño o malestar en un ecosistema, en el medio físico o en un ser vivo. El contaminante puede ser una sustancia química, energía (como sonido, calor, o luz), o incluso genes. A veces el contaminante es una sustancia extraña, una forma de energía, o una sustancia natural.
Es siempre una alteración negativa del estado natural del medio, y por lo general, se genera como consecuencia de la actividad humana.